El potencial de la Transición Ecológica

El pasado año, la Unión Europea estableció como objetivo vinculante conseguir la descarbonización del modelo energético fijando, para 2030, que el 32% de la energía que produzca cada país proceda de fuentes renovables. Ante esta medida, España ya está respondiendo.

El proyecto de ley de los Presupuestos Generales señala una partida presupuestaria de 5.250 millones de euros para el Ministerio para la Transición Ecológica, con un aumento de la inversión de 50 millones de euros para la promoción de la estrategia de transición justa hacia una energía baja en carbono. Tal y como comentaba Teresa Ribera, representante de este ministerio, en el marco de la inauguración de ‘Spain Investors Day’ ante inversores de todo el mundo: “El análisis de los riesgos del cambio climático y la necesidad de inversión verde no son un lujo, sino una necesidad urgente”.


Desde la perspectiva del Ejecutivo, se trata también de una ocasión única, incluso, para los propios inversores: la transición energética movilizará oportunidades de inversión por más de 200.000 millones de euros en la próxima década.

De esta previsión de cifras de inversión que se presenta, un 45% irá destinada a renovables -con la instalación de, por ejemplo, 3.000 MV anuales como mínimo-, un 40% a eficiencia energética -rehabilitando 100.000 viviendas al año como mínimo-, 12% para redes de transporte y entre 1 y un 3% a electrificación. Todo ello podría suponer un impacto en el PIB de entre 15.000 y 20.000 millones de euros anuales en la próxima década, según estima la ministra de Transición Ecológica, además de generar empleo y ayudar a desligarse de la dependencia a fuentes energéticas que se encuentran en el extranjero.

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